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viernes, 5 de octubre de 2012

VIVIR EN NEGRO

Ex ministro de Defensa y por ahora de Seguridad Nilda Garré

Que novedad, los medios periodísticos esta semana han descubierto que el Estado Nacional paga sueldos en negro, es decir al margen de la ley y en franca violación al art.14 bis de la Constitución Nacional.
Lamento notificar a esos medios que desde que allá por la crisis del 2002 el presidente de emergencia Eduardo Duhalde sacó de la galera las sumas “no remunerativas” con las que el sector público y privado debieron intentar, por imperativo del gobierno, que los  haberes recuperaran parte de su poder adquisitivo, el Estado nacional avaló el pago en negro, es decir, el pago de sumas que integran la retribución mensual pero que no forman parte de la remuneración.
¿Cómo es esto?, ¿Son remuneración o no?, la respuesta es que no son remuneración; si bien se perciben todos los meses en el recibo de sueldo, esas sumas siempre identificadas como un código o un adicional con un nombre determinado, no devengan aportes ni contribuciones provisionales, no son tomados como base para el pago de impuestos, no son tomados como base para el aporte a la obra social, ni se reflejan en el aguinaldo, vacaciones ni engrosan la base de calculo de aquellos que se jubilen o retiren durante la vigencia de esos pagos, ni las indemnizaciones, ni las indemnizaciones por daños y perjuicios. Y si algún damnificado pretende que esas sumas integren alguno de esos conceptos, primero debe deducir una demanda contra el Estado nacional y lograr que un juez decida que dichos montos debe ser integrados al concepto sueldo, es decir, es necesario que una sentencia reconozca la naturaleza “salarial” de dichas sumas o códigos.
Para que sirve esto. Para el Estado es fundamental, ya que siempre esta corto de caja, con problemas presupuestarios. Imagine usted que si el Estado mañana otorgara un aumento salarial equivalente a 1000 pesos, en las arcas estatales repercutiría por lo menos en un 25% más -$1250- cuando se comienza a calcular lo que debería pagar por contribuciones previsionales, obras sociales y otras cargas.
En el caso de las FFAA y de las fuerzas de seguridad el impacto económico es aun mayor, porque otorgar recomposiciones salariales en el concepto “sueldo” de la liquidación de haberes, importa automáticamente su traslado a los haberes de retiro, ya que estos son “móviles y proporcionales”, esto quiere decir que se calculan sobre la suma de los rubros liquidados como “sueldo” y “suplementos generales”, al tiempo que todos los suplementos generales, particulares y compensaciones -que son los que cobra un agente en actividad- se calculan como un porcentaje del sueldo.
Este mecanismo implica que un aumento de 100 pesos en un miembro de las fuerzas armadas o de seguridad, a nivel presupuestario puede impactar trágicamente si se tiene en cuenta que la cantidad de retirados y pensionistas de las fuerzas armadas y de seguridad supera ampliamente en varios miles a los efectivos en actividad. A ello hay que agregar que los uniformados no son tontos y la ley que los rige prevé que cualquier aumento que se otorgue a la generalidad deberá ser en concepto de "sueldo", justamente para evitar que se burle a los retirados.
Por esta razón, el Estado nacional haciendo un uso ilegitimo de las facultades que le otorgan las leyes de las fuerzas armadas y de la policía federal argentina, desde hace años inventa suplementos particulares para pagar aumentos salariales encubiertos al personal en actividad y evitar su pago al personal retirado.
Sin embargo, los desaguisados producidos por estas políticas salariales no se terminan en los problemas descriptos, tienen la virtud de dañar a todo el sistema ya que conducen a la desfinanciación de los sistemas de salud y al empobrecimiento de la clase pasiva, lo que lógicamente genera un alto índice de litigiosidad y miles de juicios que luego de peregrinar por juzgados y tribunales federales durante un promedio de 8 a 10 años, terminan en condenas contra el Estado Nacional, que debe pagar liquidaciones millonarias de capital e intereses por haber retribuido al margen de la ley a sus empleados.
Como se puede ver, en perspectiva, ponerse al margen de la ley para salvar los números de un presupuesto, acarrea a la larga el germen de mayores males que debemos afrontar todos, ya que cada condena al Estado Nacional es un juicio que pierden los habitantes argentinos.

miércoles, 3 de octubre de 2012

RECLAMO SALARIAL DE LAS FUERZAS DE SEGURIDAD



Los reclamos de la Prefectura Naval Argentina a los que se han unido la Gendarmería Nacional han llamado la atención del público y hecho sonar todas las alarmas del gobierno, sin embargo lejos de ser un intento destitúyete como seguramente se intentara vender al electorado, se trata de una auténtica demanda salarial.
Para entender la cuestión debe tenerse en cuenta que ni las fuerzas armadas ni las fuerzas de seguridad tienen representación gremial, por lo que si sus integrantes no tienen una justa representación de sus respectivos comandantes, su suerte laboral es incierta, máxime frente a un gobierno como el kirchnerista que no siente demasiada inclinación hacía el color verde.
Sin embargo, nobleza obliga, el problema salarial de las fuerzas armadas y de seguridad no es autoría de este gobierno, aunque si es responsable de su agravamiento al usar indiscriminada y arbitrariamente la ley orgánica de las FFAA, que en materia salarial es aplicable a la PNA y a la GNA, para manejar a su antojo la política salarial de dichos sectores por razones de presupuesto.
Si miramos en el tiempo el problema salarial por manipulación de la ley 14.777 o 19.101 se retrotrae a la década del ’50, donde se inicio esta política de aumentar en negro al personal en actividad para evitar trasladar ese aumento al personal retirado. En síntesis el problema del Estado es un problema de caja, no político, que por su desmanejo termina convirtiéndose en un problema político con todo lo que implica para la sociedad argentina un problema de ese cariz con las FFAA y de seguridad.
Cual es la raíz del problema?. Su origen hay que buscarlo en el sistema previsional de las fuerzas armadas y de seguridad. Los miembros de dichas fuerzas cuando pasan a retiro gozan de un haber que es proporcional a dos ítems del salario de actividad, "sueldo" y "suplementos generales", haber de retiro que se moviliza automáticamente cada vez que aumentan esos rubros.
De esta manera el gobierno cuando debe aumentar los salarios del personal en actividad, para evitar los mayores gastos que presupone su aumento al personal retirado, lo hace sobre los dos rubros que no integran el haber de retiro y que se pagan en negro al personal en actividad, ellos son los suplementos particulares y las compensaciones. Son rubros en negro porque no devengan aportes ni contribuciones ni son base de tributos, pero al blanquearse adquieren esos caracteres, por lo que necesariamente se ven disminuidos en su pago mensual.
Nilda Garre, ex Ministra de Defensa

Desde el año 2005 a 2010 el gobierno fue aumentando sucesivamente cuatro suplementos particulares que habían sido creados en el año 93 hasta llevarlos a valores que representaban entre el 40 y el 60% del monto total que percibe mensualmente el agente activo.Estos montos, no se pagaban a los retirados, lo que consujo a una brecha enorme que resulta violatoria de los artículos 16, 17 y 14bis de la Constitución Nacional.
Lógicamente, esta política es como escupir para arriba, ya que generó decenas de miles de juicios por parte de los retirados y de los activos, a los que la Corte Suprema el año pasado terminó dándoles la razón en el caso Salas, empero la magnitud económica del blanqueo de dichas sumas de acuerdo a lo que establece la ley 19.101, cuyo sistema ya hemos dicho se aplica a esas cinco fuerzas, fue de tal importancia que la Corte dictó una nueva sentencia en el juicio  Zanotti, deprimiendo ese reconocimiento.
Secretario de Seguridad Berni
De cualquier manera, el descalabro salarial de las fuerzas armadas y de seguridad subsiste por única responsabilidad del poder ejecutivo que ha tratado en todos estos años manipular la ley 19.101. A veces me pregunto si no hubiera sido más fácil porponer una reforma legislativa concensuada, pero claro el oficialismo no concensua, impone.
Frente a estos hechos hasta ahora la única que ha reaccionado es la diputada Patricia Bullrich que viene siguiendo este tema desde hace al menos dos años, y ayer presento un proyecto en la Cámara de Diputados citando al Ministro de Defensa, para que de explicaciones de la política salarial que se esta siguiendo con las FFAA.
Mientras tanto, hoy se han sumado a los reclamos la Gendarmería y personal de la Armada y la  fragata Libertad ha sido demorada en Ghana por reclamos de bonistas acredores.
Lo único que debe quedar claro, es que estos hechos sólo tienen origen en un reclamo salarial, no importa como lo venda el relato oficial, acá no hay asonada militar de ninguna especie, espero que la tentación de restringir derechos civiles siga de largo y que el gobierno consiga a algún funcionario que sepa como funciona el sistema salarial y previsional de las FFAA y de seguridad.
Personal de la Prefectura Naval Argentina junto a personal de la Gendarmería Nacional Argentina, en primeras horas de la mañana se habrían habido contactos con personal de la Armada, el reclamo salarial derá de díficil solución, salvo que el poder ejecutivo dicte una norma superadora que vuelva a su quisio la escala salarial de las FFAA y de seguridad. Sin perjuicio de ello, se impone un revisión de la ley 19.101 y su eventual reforma en materia previsional.